Calabacines, zanahorias, cebollas, berenjenas, espinacas, gambas, pescados, carne… En un wok se puede cocinar de todo. Y gracias a su corto tiempo de cocción, los alimentos mantienen todo su sabor.

Desde la llegada del wok a Europa ha habido una especial fiebre por esta mezcla de olla y sartén. Su éxito es debido a su simplicidad. Simplemente hay que mantener el fuego fuerte, un chorlito de aceite e ir añadiendo poco a poco los alimentos que se quieran preparar. Se recomienda tener todos los alimentos cerquita del wok y bien cortaditos porque con la cocina en el wok todo va a 100 por hora.

Con el wok hay que remover continuamente los alimentos, bien con una espátula o con golpes secos del wok. Así, el tiempo de cocción se reduce y enseguida se cierran los poros de los ingredientes. Los jugos y propiedades nutritivas de las piezas que cocines se mantendrán intactos.

Gracias a la diferencia entre su fondo caliente y sus bordes fríos, el wok es ideal para los salteados. Pero no sólo se puede hacer esto, también se puede utilizarlo para hervir, freír. Tanto al modo tradicional europeo, con más aceite; como al asiático, con apenas nada de nuestro oro amarillo.

Estofar y cocer al vapor son otras alternativas que nos permite esta sartén. Para este sistema se emplea un cestillo de bambú con tapa, apoyado en unos palillos sobre el agua hirviendo.

Como se puede apreciar, los usos del wok son múltiples. Y Lacor menajedispone de 4 modelos diferentes para que empieces a practicar: wok semiesférico trimetal, wok robust de aluminio, wok de acero antiadherente y wok fondo plano Belly.

Y tú, ¿con cuál te quedas?

Publicado: 26 de Diciembre de 2016