El azúcar blanco es un producto que se consume prácticamente a diario, en ocasiones incluso con la idea de que es un alimento natural y por tanto, una mejor alternativa comparada con los edulcorantes químicos. Sin embargo, el azúcar blanco que conocemos no es para nada natural y debemos plantearnos alternativas naturales de verdad para sustituirlo en nuestra despensa.

Debemos destacar que es recomendable acostumbrar a nuestro paladar a alimentos menos dulces desde niños, ya que el azúcar (sea o no natural) es “un extra” que añadimos a nuestra dieta como herramienta necesaria para endulzar alimentos y bebidas pero no es necesario incluirlo en nuestra dieta y tampoco reporta beneficios reseñables a la misma. Igualmente, una cantidad moderada de un buen azúcar, puede hacer nuestro día a día mucho más agradable y no tendrá ningún efecto negativo sobre la dieta.

La panela es la forma de azúcar más auténtica ya que su único ingrediente es el jugo de la caña de azúcar. Se obtiene directamente de la caña que se lava y se muele para obtener el jugo. Este jugo se mete en moldes para que el agua se vaya evaporando (con o sin calor) hasta obtener un bloque sólido de color marrón-anaranjado de azúcar integral puro.

La panela se puede encontrar por tanto en bloques compactos, pero es cierto que es una forma bastante incómoda a la hora de usarlo. En herbolarios y tiendas especializadas podemos encontrar panela ya rallada para usarla más cómodamente. Como guarda bastante humedad y no está cristalizada en seguida tiende a apelmazarse pero es cómoda de usar y se disuelve casi de inmediato siempre que esté rallada.

Como es un azúcar muy natural y menos tratado conserva una gran parte de las vitaminas, minerales y fibra que están presentes en el jugo de la caña de azúcar como calcio, potasio, Magnesio, vitamina A y vitaminas del grupo B entre otros. Aún así, no debemos perder de vista que es un alimento energético (calórico) y no demasiado nutritivo, ya que el contenido de micronutrientes que contiene no es elevado. Hay que usarlo por tanto, en cantidad moderada y evitarlo en la cena (y en general a últimas horas del día), así como en días o etapas especialmente sedentarias.

Es una opción muy acertada para todos aquellos que estéis siguiendo un Plan para deportistas, una dieta de mantenimiento o un plan para embarazo/lactancia.

Es una opción a evitar para personas con problemas de sobrepeso y obesidad, diabéticos o personas con el azúcar alto o descontrolado por cualquier circunstancia, así como todos aquellos que tengan tendencia a triglicéridos elevados.

En familias con niños también se aconseja el uso de panela o azúcar integral para endulzar postres, zumos, yogures o incluso para hacer repostería casera natural de verdad para toda la familia. Igualmente que en el caso de los adultos, en la dieta de los niños se debe moderar y limitar al mínimo el uso de cualquier tipo de azúcar y de alimentos dulces en general.

Publicado: 26 de Diciembre de 2016